La Fundación

Apóstol Daddy John

El fundador de la iglesia respondió al nombre de Ernest William Sellers. Nació el 30 de agosto de 1869 en la pequeña comunidad de Stockton, perteneciente al Condado Portage en Wisconsin, estado central del noreste de Estados Unidos.
El 16 de junio de 1890, cuando contaba con 21 años de edad, contrajo matrimonio por primera vez con Ellen Louisa Dowsett. De esta unión nacieron tres hijos. Ella falleció el 21 de mayo de 1934.
Por el año 1922 Sellers se estableció en la capital de Cuba, fundando un comercio de alguna importancia. En este se vendían mercancías variadas como juguetes, víveres y artículos de ferretería, entre otros.
Su vida particular en esta época era difícil. Aunque su nivel socioeconómico lo colocaba en la clase media, su salud estaba afectada, pues con el pasar de los años se había agravado un padecimiento de la columna vertebral que sufría desde su juventud, producto de una caída. Con todo esto, su profunda fe lo llevaba a convertir su centro comercial por las noches en una iglesia para rendir culto al Creador.
Con la llegada del año 1924 toma un curso nuevo la vida de Ernest William Sellers, pues desde Worcester, Massachusetts, en Estados Unidos de América, llegó el misionero George Smith, un predicador independiente, con el fin de encomendarle a un hombre la misión de predicar en Cuba.
Este siervo de Dios, George Smith, estando ya en La Habana, se dio a la tarea de buscar al fundador. En uno de sus recorridos por las calles de la ciudad, pasó frente al establecimiento de Ernest y sintió vibrar todo su ser, el Espíritu Santo le indicaba algo. Entró al establecimiento y, al ver a Sellers, tuvo el testimonio de Dios que ese era el escogido, como le sucedió a Felipe con el eunuco etíope, según nos narra la historia bíblica en Hechos 8:26-40. Él le presentó el mensaje que Dios le había dado. La primera entrevista que sostuvieron duró hasta la una de la madrugada.
Smith pasó cuatro meses discipulando a Ernest. Un fruto inmediato de este trabajo se reflejó en un amplio cartel frente al comercio de Sellers en la calle Habana número 73, hoy municipio Habana Vieja en la capital de Cuba. Allí podía leerse: “Todos mis negocios son del Señor”.
A partir de ese momento, las cosas comenzaron a cambiar para el hombre empresario y su vida evolucionó espiritual y materialmente.
Esta transformación brillante había sido iniciada con el bautismo por agua del escogido y su elección como ungido del Espíritu el día 8 de junio del mismo año. Un evento dramático tiene lugar el día 2 de julio de 1924, la marcada y dolorosa desviación en su columna vertebral, con los consiguientes problemas, desapareció por la oración del siervo de Dios. Con esa experiencia, Ernest predicó en todas partes el poder de Dios para sanar el cuerpo, cosa que el Señor respaldó ampliamente con la sanidad de miles de personas.
Ernest pertenecía a un grupo de hombres de negocios llamados “Gedeones Internacionales” cuya labor consistía en la distribución gratuita de biblias, causa por la cual él era conocido como Gedeón. Después de haber preparado a Gedeón, Smith regresó a Estados Unidos y Gedeón partió en viaje misionero a Jamaica y a otros países de América.
Después de viajar por ocho países en su obra misionera, regresó a La Habana y procedió a instituir la iglesia en Cuba, la cual fue registrada ante las autoridades el 25 de marzo de 1930 con el nombre de “Bando Evangélico Gedeón”. La primera dirección oficial de la Oficina Central de la iglesia fue Calle 36 y Avenida Primera, Reparto Miramar, Provincia Habana, Cuba, lugar donde se asentaron en tiendas de campaña los primeros integrantes de la institución, en su mayoría personas de habla inglesa, pues el fundador no hablaba otro idioma. Poco a poco también se integraron cubanos e hispanos en general, pues algunos hermanos que hablaban inglés, también hablaban español. Su primer trabajo fue lanzarse a campañas de evangelización y sanidad divina con resultados extraordinarios. Precisamente, como fruto de la sanidad efectuada en la hermana Blanca Ceballos, surgió la primera pareja cubana que dedicó su vida por entero al servicio del Señor: el matrimonio de Blanca Ceballos y Ángel Hernández.
La hermana Sarah fue una de las personalidades que acompañó al fundador al principio de su labor misionera, siendo el miembro número dos en el listado oficial de la feligresía y los bautizados de la iglesia. Por las múltiples revelaciones que tuvo se le consideró profetisa.
Durante el año 1925, mientras el fundador viajaba en trabajo misionero por Estados Unidos, la hermana Sarah recibió un mensaje y mandato del Señor, que Sellers debía cambiar su nombre por el de Juan (en inglés John), y como casi todos le llamaban “Daddy”, su nombre espiritual llegó a ser “Daddy John” (en español “padrecito Juan”) con el que firmó desde entonces en todos sus escritos y circulares.
En el año 1935 Daddy John contrajo nupcias con Muriel C. Allwood, que ocupaba el número cuatro entre la membresía y que hablaba correctamente tanto el idioma inglés como el español. Esta hermana realizó un trabajo extraordinario, ayudando a su esposo en la tarea de fundar la iglesia. Ella debía interpretar y traducir al español tanto lo que hablaba como lo que escribía Ernest, hasta que aparecieron otros hermanos que cooperaron con ella en ese trabajo. Claro que la carga mayor recayó en Muriel que siendo su esposa lo acompañaba a todas partes. De esta segunda unión nacieron dos hijos: Eunice y Elías.
El 15 de septiembre del año 1939, se fundó la publicación oficial de la iglesia, ¨El Mensajero de los Postreros Días¨. Ya para ese tiempo, después de unos 15 años de predicación, la iglesia estaba establecida en toda Cuba, país que en aquel entonces estaba dividido en seis provincias.
El fundador estableció un sistema de graduación, tal vez con el deseo de motivar a los hermanos. Los grados tenían los siguientes nombres: Miembro, Buen Samaritano, Atalaya, Miembro de la Brigada de Luz, Discípulo, Teniente, Capitán, Maestro, Predicador, Evangelista y Mayordomo de Provincia.
Para una mejor organización administrativa el país quedó dividido en un inicio en las seis provincias, atendidas cada una por un Mayordomo. El primer título que se dio a Daddy John fue el de Mayordomo General, pero desde el año 1939, se le menciona en el Mensajero con el título de Obispo.
El 13 de junio de 1942 se compró una propiedad en Playa de Baracoa, Habana, Cuba, donde además de la Oficina Central, comenzó a funcionar la Escuela Preparatoria de Discípulos.
En el año 1946, se nombraron otros tres obispos: Ángel Hernández, Armando Rodríguez y Ángel María Hernández, a los cuales se les destinó a trabajar al frente de dos provincias cada uno; a estas zonas se les llamó diócesis. En la diócesis oriental trabajó Ángel Hernández, en la occidental Armando Rodríguez y en la central Ángel María Hernández. Además aparecen en el país quince distritos eclesiásticos atendidos cada uno por un Evangelista. A partir de ese año el fundador aparece mencionado en el Mensajero con el título de Apóstol.
En el año 1950 se procuró que frente a cada distrito hubiese un mayordomo, a quien se le llamó Mayordomo de Distrito. Ese mismo año se enviaron misioneros a México y Panamá, donde la iglesia fue establecida. Los primeros misioneros en partir fueron Porfirio Coto a México y Arturo Rangel a Panamá.
El 24 de febrero del año 1953 falleció el fundador, contando con 83 años de edad. Había trabajado arduamente alrededor de 30 años y establecido la obra en toda la República de Cuba, México y Panamá. A su muerte dejó varios obispos instalados: Próspero Rojas, Benito Caraza y Bartolo Guerra, además de los tres anteriormente mencionados.

Apóstol Ángel María Hernández

El segundo director de la iglesia se llamó Ángel María Hernández; había nacido en el año 1900 y contaba, al tomar la dirección de la iglesia, con 53 años de edad. Su dirección fue breve, pues falleció en el año 1961. Puso énfasis especial en abrir obras en diferentes países, así que durante el tiempo en que dirigió la iglesia se establecieron obras en Costa Rica, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, Estados Unidos y Chile. Allí fueron enviados Cruz Hernández e Hilda Díaz, Winston Simpson y Ángela Herrera, Juan Ricardo González, Angelina Richardson y Norka Cano, Juan Felipe Cárdenas y Eligio Hernández respectivamente. Desde el año 1953 Porfirio Coto fue reemplazado por Arnoldo Socarrás en la dirección de la obra en México. Cabe destacar la obra de algunas mujeres que también salieron a apoyar el trabajo de los embajadores: María Rosa Arias, Migdalia Coto, Caridad Socarrás, entre otras.
También se dio énfasis en estos ocho años a la publicación y distribución de “El Mensajero de los Postreros Días”. Surgieron otros obispos, algunos de ellos bastante jóvenes: Arturo Rangel, Arnoldo Socarrás, Cruz Hernández, Florentino Almeida, Samuel Mendiondo y José Rangel. Otro asunto de importancia en este período fue el mejoramiento de las diferentes propiedades que tenía la iglesia, especialmente en la República de Cuba.También, durante la dirección del Apóstol Ángel María Hernández, se estableció un nuevo cargo entre la oficialidad de la iglesia, al principio fue llamado Super Mayordomo, con el paso del tiempo se le llamó Supervisor y luego el nombre actual, Superintendente.
Tras el fallecimiento del apóstol Ángel María Hernández tomó la dirección de la iglesia, en forma temporal, la Junta de Obispos en Cuba, compuesta por Florentino Almeida, Samuel Mendiondo y José Rangel quienes, después de orar y pedir el testimonio de toda la iglesia, nombraron al Obispo Arturo Rangel como nuevo director.

Apóstol Arturo Rangel Sosa

El período que el Apóstol Arturo Rangel dirigió la iglesia fue también breve, desde 1962 hasta 1966. Bajo su conducción la edición de “El Mensajero de los Postreros Días” fue en aumento hasta alcanzar la cifra récord de 250 000 ejemplares. Poco después de haber tomado la dirección, por dificultades en la República de Cuba, se trasladó la impresión del Mensajero a la República de Panamá.
Aunque en el año 1958 se había enviado exploradores a la República de Honduras, la obra allí no se estableció hasta el año 1964, fecha en que fue enviado allí el matrimonio de José Ramón Salas y Paula Fuentes.
Con la inconveniencia política en Cuba, el Apóstol Arturo Rangel comenzó a planear el cambio de la Oficina Central para Estados Unidos, proyecto que no pudo realizar, pues el día 17 de agosto del año 1966 salió de la Oficina Central rumbo a la ciudad de Matanzas, a donde nunca llegó. Con él estaban su hermano, el Obispo José Rangel, y el Evangelista Eliodoro Castillo. Hasta el momento no hemos tenido conocimiento de lo que sucedió con ellos.

Junta de Obispos

En ausencia del Apóstol Arturo Rangel, nuevamente la Junta de Obispos en Cuba tomó la dirección de la iglesia de forma provisional, esta vez formada por dos miembros, Florentino Almeida y Samuel Mendiondo, lo que fue con el paso de los años tomando carácter definitivo.
Durante estos años apareció un nuevo grado en la iglesia, el de Sub Mayordomo, que tuvo vigencia por unos diez años.
La Junta de Obispos, en vista de las dificultades que la obra seguía teniendo en Cuba y la falta de comunicación con la iglesia en los demás países, comenzó a poner en práctica lo que ya se había planeado, trasladar la Oficina Central a Estados Unidos. El 27 de febrero del año 1968 comenzó a hacerse realidad este plan con la salida del Obispo Samuel Mendiondo. El 21 de julio de 1969 salió el Obispo Florentino Almeida. La primera Oficina Central establecida fuera de Cuba estuvo localizada en la ciudad de Tampa, Florida, E.U.A. Más tarde, en el año 1971, se trasladó a la ciudad de Miami, Florida, E.U.A.
El 14 de mayo de 1971, en la primera Conferencia Internacional celebrada en Tampa, Florida, los obispos Florentino Almeida y Samuel Mendiondo fueron ascendidos al grado de Arzobispo. En esa misma Conferencia fueron ordenados a Obispo los hermanos Luis Cruz Lara, Joel Mondéjar, José Ramón Salas y Felipe Cárdenas. En ese año se envió a establecer la obra en Puerto Rico al matrimonio de Claudio y Basilia Silverio.

Nombres de la Iglesia

El primer nombre que tuvo la iglesia fue “Misión Gedeón”. El 25 de marzo de 1930, ante el Gobierno Provincial de la Habana, Cuba, la iglesia se inscribió con el nombre de “Bando Evangélico Gedeón”, siendo así conocida y registrada en 17 países.
El fundador explicaba de la siguiente manera el por qué de este nombre:

“Nosotros escogimos este nombre por la siguiente razón: Un bando es algo que une y sostiene, una compañía unida en un objetivo común, que representa la verdadera unidad cristiana. Evangélico, derivado de evangelio, o “buenas nuevas de salvación”. Nosotros predicamos y vivimos el evangelio de Cristo, instruimos a las almas y tratamos de convertirlas al Evangelio. El apóstol Pablo amonestó al obispo Timoteo: “Haz la obra de evangelista” (2 Timoteo 4:5) y esto es lo que estamos nosotros haciendo; por eso es que la institución es Bando Evangélico. Y Gedeón fue un hombre de Dios, de valor, que fue usado por el Señor poderosamente para vencer al enemigo, con sus 300 hombres contra grandes multitudes. Hoy el pueblo de Dios tiene igualmente enemigos que vencer, pero usando la “espada de Jehová y de Gedeón” y la Palabra de Dios que es más poderosa que “toda espada de dos filos”, venceremos como lo hizo Gedeón, habiendo sido probado maravillosamente que Dios obra en nosotros y con nosotros como con el Gedeón de tiempo antiguo. Por esto es que estamos incorporados bajo las leyes de Cuba con el nombre de Bando Evangélico Gedeón”.

Habían pasado aproximadamente cuarenta y dos años de la fundación de la iglesia cuando el Apóstol Arturo Rangel, en el año 1964, agregó la palabra “Internacional” al nombre hasta ahora citado, siendo conocida la Iglesia desde ese momento como, “Bando Evangélico Gedeón Internacional” con siglas BEGI. Este cambio tuvo como razón que el ex-integrante de la iglesia Winston Simpson se rebeló contra la dirección central y quiso establecer su propia iglesia en Nicaragua, empleando el mismo nombre.
En junio de 1971 los “Gedeones Internacionales” presentaron una queja por vía jurídica en relación al nombre de la iglesia. Su argumento era que ellos portaban el nombre de Gedeón mucho tiempo antes. Aunque en la práctica nadie puede considerarse dueño de un nombre, especialmente si aparece en las Escrituras, es innegable que existía un parecido notable entre el nombre de la iglesia y el de esta organización; así que la iglesia nuevamente tuvo que cambiar su nombre, esta vez por el de “Bando Evangélico Gilgal Internacional” para preservar la “G” de la insignia. Llegados los primeros meses del año 1974 nuevamente hay quejas de los Gedeones Internacionales, pues en las ediciones y publicaciones se seguía empleando el nombre antiguo.
Es entonces que en la V Conferencia Internacional, celebrada ese año en la ciudad de Jersey City, la Junta de Arzobispos presentó a la iglesia reunida la propuesta de cambiar el nombre una vez más y como desde que se creó el uniforme la insignia tenía la inscripción “Soldados de la Cruz”, a partir de esa conferencia dondequiera que la institución estuviese registrada lo hiciese bajo el nombre de “Iglesia Evangélica Internacional Soldados de la Cruz de Cristo”, lo que fue aprobado por unanimidad.
Cuba es una excepción puesto que no hay Gedeones Internacionales reconocidos antes de la iglesia, por lo que se ha decidido conservar el nombre original por su valor histórico. Además, la institución es un caso atípico dentro del panorama evangélico cubano, ya que es la primera denominación cristiana autóctona, y esto le confiere al nombre original un valor añadido.

¿Por qué se escogió el nombre “Soldados de la Cruz de Cristo”?

En su carta a Timoteo, capítulo 2 versículo 3, el apóstol Pablo dice: “Tú, pu es, sufre trabajos como fiel soldado de Jesucristo”, y el mismo Jesús dijo en Lucas 14:27: “Ycualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de Mí, no puede ser mi discípulo”. Así pues, los que sirven a Jesús deben llevar su cruz y ser fieles soldados.

Otras Obras

Dentro de la década del sesenta se estableció la obra en Ecuador (Tomás Herrera y Juan Miranda), Colombia y Venezuela (Osvaldo Arrocha y Elías Barroso) y Perú. La obra del Perú fue una extensión de la iglesia chilena. En este lapso se añadieron al grupo de mujeres valerosas que fueron a países extranjeros a apoyar la obra las hermanas Aurora Toribio, Matilde Cárdenas, Gabriela Quezada, Inés y Celerina Castillo y Rubeltina González. Digno también es de mencionar el hermano Antonio Barroso (hoy anciano Obispo de la iglesia) que fue a apoyar primero la obra en Nicaragua y después a Chile.
En la década del setenta se enviaron a España las hermanas Juana del Moral e Hilda Castillo, a Alemania el matrimonio compuesto por Juan y Veronika Novoa, a República Dominicana los esposos Claudio y Basilia Silverio, a Brasil Juan Miranda y Edisa Elizondo y a Paraguay Benjamín y Eunice Cárdenas.
En la década del ochenta fue establecida la obra en Argentina por Benjamín y Eunice Cárdenas, y en Bolivia por Antonio Barroso y Aurora Toribio, y se enviaron como exploradores a Portugal a Paulo Munaretto, a Inglaterra al matrimonio de Juan y Veronika Novoa y a Nigeria, África al entonces Obispo Cecilio García junto con Juan y Veronika Novoa. En 1992 se enviaron como exploradores a Filipinas al matrimonio de Juan y Veronika Novoa.
En 1998 se enviaron como embajadores a Mozambique, África, al matrimonio de Luis Pinto y Zoraida Riera. En esa labor la hermana Zoraida contrajo la malaria y falleció en el año 1999. Por diferentes circunstancias la obra de Mozambique quedó en suspenso desde el año 2001 hasta el 2010, fecha en que el hermano Luis Pinto, que había contraído matrimonio por segunda vez en el 2004 con Doria E. Valencia, reanudó su trabajo como embajador en la República de Mozambique, acompañado por su esposa e hijos.
En el año 1987 los Arzobispos Florentino Almeida y Samuel Mendiondo recibieron ordenación a Apóstol. Ese mismo año, el 14 de octubre, fallecería el Apóstol Samuel Mendiondo.
A principio de 1989 se comenzó a dar forma a un Reglamento Interno que tuvo modificaciones en el año 1992 y que entró en plena vigencia a partir del año 2000, fecha en que cesó sus funciones como director el Apóstol Florentino Almeida.

Apóstol Florentino Almeida

El Apóstol Almeida estuvo al frente de la iglesia desde el año 1966 hasta el 2000, veintiún años en la junta con el Apóstol Mendiondo y luego 13 como único director de la iglesia.
En resumen, bajo la dirección de los Apóstoles Florentino Almeida y Samuel Mendiondo, la iglesia tuvo un fuerte impulso económico que se tradujo en la construcción de importantes templos en Norte, Centro y Sur América y el establecimiento de la obra en Ecuador, Colombia, Venezuela, Puerto Rico, España, Brasil, Paraguay, Argentina, República Dominicana y Alemania (donde funcionó durante veintiséis años); además se enviaron exploradores a Portugal, Inglaterra, Mozambique y Nigeria en África, Filipinas e Israel. Fue durante la extensa dirección de estos hermanos que se cambió el nombre a la iglesia, se cambió el grado de Maestro por Predicador Auxiliar, se estableció el grado de Maestro Evangelista, se cambió el grado de Súper Evangelista por Evangelista Diaconisa, el grado de Mayordomo por Supervisor, el grado de Supermayordomo por Superintendente, entre otros cambios que aparecen o no relatados en esta reseña.
Desde el año 1976 hasta el año 2000 fueron ordenados a Obispo los hermanos Cecilio García (3 de enero de 1976); Heriberto Hernández, Buenaventura Luis y Ángel Estrada (16 de julio de 1977); Bartolo Guerra, Armando Rodríguez y Próspero Rojas (9 de agosto de 1980); Antonio Miranda y Benjamín Cárdenas (diciembre 1985); David López (23 de agosto de 1987); Miguel Antonio Miranda (20 de diciembre de 1994); Roberto Munaretto y Fermín Mondéjar (1995); Vicente Díaz (1997); Onésimo Rodríguez y Magdiel Almeida (1999).

Apóstol Luis Cruz Lara

En el año 1998 el Arzobispo Luis Cruz Lara fue electo como presidente del Concilio Superior y Apóstol-Director y tomó posesión de sus funciones a principios del año 2000. En dichas funciones Luis Cruz solo estuvo dos años, debido a que el 5 de abril del año 2002 le sobrevino un derrame cerebral que le impidió cumplir sus funciones en la dirección de la iglesia y llegó a convertirse en un impedimento definitivo, por lo que fue sustituido, provisionalmente, por el primer vicepresidente, Apóstol Joel Mondéjar.
Aunque la dirección del Apóstol Luis Cruz Lara fue brevísima, no debemos olvidar algunas obras impulsadas durante esos dos años, en los que la evangelización fue ampliamente promovida. El mismo Apóstol presidió dos campañas internacionales de evangelización, una en Europa y otra en México, estando en medio de la cual sufrió el derrame que le separó de la dirección de la iglesia. También procuró impulsar la educación, para lo cual dedicó un edificio en la ciudad de Miami para que allí funcionara un seminario internacional. Él fundó las publicaciones de los libros de la Escuela Sabática.

Apóstol Cecilio García y Joel Mondéjar

El Apóstol Mondéjar estuvo poco más de un año frente a la Oficina Central en forma provisional, hasta que se supo que la enfermedad del Apóstol Luis Cruz no era reversible, entonces, en diciembre del año 2003, fue electo el Apóstol Cecilio García, quien ocupó la presidencia desde el 2004 hasta el 2009, fecha en que se eligió al Apóstol Miguel Rodríguez, actual presidente del Concilio Superior.
El Apóstol Joel Mondéjar falleció el día 4 de mayo del año 2008, y el Apóstol Luis Cruz Lara falleció el día 24 de noviembre de 2012, ambos en la ciudad de Miami.
Entre los años 2001 y 2017, fueron ordenados a Obispo los hermanos Eugenio García, Alfonso Guerrero, Miguel Ángel Rodríguez, Antonio Barroso, Bernardo Fernández, Fermín Mondéjar, Valentín Mederos, Santiago Mata, Isaac Quijada, Emilio González, Eliezer Simpson y Joel Mondéjar Rojas.
Durante los últimos años han pasado a tomar parte activa diez ministerios, es a saber los de Evangelización, Educación, Damas, Ayuda al Necesitado, Infantil, Juvenil, Música, Comunicaciones, Familia y Crecimiento Espiritual, cada cual encargado de diferentes asuntos para el buen funcionamiento de la Iglesia.

Apóstol Miguel Rodríguez

Durante la presidencia del Apóstol Miguel Rodríguez se ha establecido la obra en Uruguay, donde fueron como exploradores el mismo Apóstol con su esposa Esther y el matrimonio de Andrés Fonseca y Diana Tack. Después quedó en Uruguay el matrimonio de Diocelys Guerra y Yuniset Rodríguez. También se enviaron como exploradores a Guinea Ecuatorial al Obispo Antonio Miranda y su esposa Berenice Miranda y al hermano Reinaldo Moracén.
En el presente se trabaja en los siguientes países del continente americano: Estados Unidos, México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba, República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. En Europa la obra está reconocida en España, pero hay presencia de misioneros en Inglaterra y miembros en Suiza, Italia y Bélgica. También se cuenta con una iglesia en la República de Mozambique y dos hermanos en Guinea Ecuatorial, África.